El malpensante y la responsabilidad social, Una entrevista a Andrés Hoyos

Roda
Andrés Hoyos. Dibujo Juan Antonio Roda. 1989

La revista el malpensante es un publicación cultural con una larga trayectoria en Colombia, ha sido reconocida por su trabajo en ilustración, diseño y literatura. Se ha destacado en diferentes premios y nominaciones, entre ellos el premio de periodismo Simón Bolívar el más importante de Colombia, pero su mayor logro es su credibilidad y trabajo independiente cultural durante 20 años continuos. Entrevistamos al señor Andrés Hoyos columnista del Espectador, Ex director y fundador de la revista el malpensante, para que nos de su opinión como empresario y gestor cultural.

Yhonathan Virgüez ¿Señor Andrés que es ser un empresario cultural en Colombia?

Andrés Hoyos: A ver, de Colombia se ha dicho y de Bogotá en particular que es un país y una ciudad culta, incluso algún desorbitado dijo que esta era la Atenas sudamericana, pero aquí hacer cultura por fuera de unos sectores muy pequeños de óptica limitada siempre fue cuesta arriba, algo muy difícil, aquí es 50 veces más fácil para encontrar apoyo para un programa de la lactancia materna en Caparrapi, que para una revista literaria cultural, el otro problema que hay es  que por alguna razón la gente cree que hacer cultura es barato y resulta que hay una serie de costos inevitables que hacen que eso sea un mito, que evidentemente montar un inmenso espectáculo de cualquier cosa si hace mucho más caro que una revista, pero hacer revistas y hacer cultura tiene un costo rentable que no es para nada despreciable, entonces ahora, uno se mete a sabiendas… también es justo decir que a uno no lo engaño nadie, y el otro factor es que se lo agradecen más bien poquito… es decir como usted se metió mire a ver como hace, esto ha hecho que la mortandad de proyectos culturales de primer orden haya  sido altísima en Colombia, hoy en día no queda sino el malpensante como revistas dedicadas a la creación primaria, y la divulgación de Arcadia, son las únicas dos revistas en Papel que quedan, existen páginas web y algunos blogs, en el ámbito nacional hay algunas cosas en las regiones, en Medellín, etcétera de alcance más limitado pero eso muere en la media que eso muere, hay un empobrecimiento en general, el problema no es de las personas, uno inicia el proyecto hace todo lo que puede, y si ya no pudo más pues no hace más y se va, pero los que si quedan muy afectados son los lectores, los espectadores, esa gente sufre, pero hay una paradoja ahí y es que  la gente no echa de menos lo que no conoce, entonces, simplemente se acostumbran a un ambiente muy pobre, a un circulo vicioso de pobreza artística, cultural e intelectual, del cual estos proyectos tratan de sacarlo.

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Onomatopeya antropomórfica

Y.V ¿Cómo se estructura a largo plazo un proyecto literario?

A.H: Los proyectos culturales tienden casi sin excepción, a ser fundaciones sin ánimo de lucro y eso les da digamos ventajas y desventajas, digamos la desventaja más obvia es que uno no puede repartir dividendos si gano dinero. Una persona que esté aquí y crea una compañía de teatro o una revista para ganar dinero, pues no sé si está en el sano juicio de sus cabales, las fundaciones sin ánimo de lucro permiten captar dineros de distintas filantropías, captar dinero del estado, pero lo que uno descubre  y rápidamente  se da cuenta es la poca cultura que le interesa es la que ellos mismos manejan a través de sus instituciones que en general en los últimos lustros han tenido presupuestos muy bajos, digamos que en Bogotá al resto de las ciudades ha sido un poquito más alto, pero comparando con países no muy distintos a Colombia el presupuesto colombiano siempre ha sido muy bajo y eso quiere decir que se le da una prioridad muy baja y que le importa muy poco.

Ahora se ha visto mil veces que las personas a las que les interesa la literatura, no sé porque maldición son como malos para hacer cuentas, entonces tienen ideas buenas tienen criterio, saben distinguir un buen poema de uno malo, un buen cuento de uno malo, pero no tiene idea de hacer un plan de negocios, y hoy en día a todas estas cosas se les tiene que hacer el mismo plan de negocios  que se le tiene que hacer a cualquier otra cosa como el que juega a una muy exitosa cadena de venta de arepas, tiene que contemplar las diferentes variantes, fuentes de financiación,  etc…Ahora si muchas de estas personas hicieran el plan de negocios ni siquiera empezaban el proyecto, porque lo verían quebrado y no les da.

Y.V: ¿Eso tiene que ver un poco con la responsabilidad empresarial desde su punto de vista?, hay personas que invierten en fundaciones hay personas que hacen proyectos, otros funcionan como grupos de caridad, ¿tal vez considerar la revista el malpensante como una responsabilidad social empresarial?

A.H: Claro, es que Juan Luis Mejía acuño una frase buena  “sería responsabilidad social Cultural” o si me preguntan a mi responsabilidad artística si esa frase cabe,  pero lo cierto es que la responsabilidad social empresarial, es una cosa digamos que se dirige casi siempre hacia  elementos vinculados a la caridad, a suplir ciertos servicios que el estado no presta y que debería de prestar.  Y es además algo que se ha saturado, pero digamos que los presidentes de las compañías, entienden como que eso les da una imagen ahí benévola,  que les ayuda un poco a limar las aristas de la imagen capitalista, entonces simplemente hacen estos que les parece más fácil de hacer, en vez de meterse en el territorio de las artes y de la cultura,  que tiene tantas carencias como las otras necesidades básicas de la gente, ósea yo entiendo que primero hay que comer antes de leer un libro pero muy poco después de comer debería sentarse a leer un libro ese es el alimento para la otra parte del ser humano. Pero eso no se entiende, a la gente  le dan servicio de salud vivienda, y un plato de comida pues ya cumplieron, y resulta que una de las cosas  de las paradojas que se presenta ahí no entienden que una de las razones por las cuales este país ha sido tan violento  y tan salvaje es porque además ha sido un país muy inculto, y a mí me resulta relativamente atractivo pensar que en el postconflicto las artes van a cobrar un relevancia mucho mayor.

Yo entiendo que cuando hay un pueblo en el cual hay muchos muertos, pues ponerse a pensar en una exposición de arte o en un concierto es difícil, primero hay que hacer que  haya menos muertos, que no haya muertos, que los muertos sean por muerte natural, pero si hay una matazón  la cultura y las artes están fuera de lugar, eso pasaba en la totalidad del país hasta ahora, y de alguna manera empezaremos a  frenar eso y no va a acabar dela noche a la mañana  va a ver un espacio adicional, y allí va a haber otra paradoja cuando el conflicto armado cesa eso no quiere decir el fin del conflicto , al contrario muchas veces el conflicto  social, cultural , ideológico se exacerba, sube, solo que ya no utiliza la violencia, las artes son muy buenas, para canalizar el conflicto de una manera no violenta , le doy un ejemplo desde que acabaron con Hitler en Alemania desde el año 45 se han hecho miles y miles de películas se han escrito miles y miles de libros, se ha hecho música poesía para tratar de mirar ese conflicto que hubo de allá resolverlo si se puede, o por lo menos avanzar, pensarlo o mostrarlo, eso mismo seguramente pasa acá, aquí no empezaremos apenas no haya un acto de paz a volvernos suecos neuróticos de la noche a la mañana, sino que vamos a mirar y a echar para tras y ver que paso, con una óptica diferente y las artes ahí son fundamentales.

Y.V: De un tiempo para acá las fundaciones culturales de acuerdo a su condición le daban garantías al público de credibilidad, ¿Cómo funciona la revista impresa a la par de la marca malpensante?

A.H: Hay que tener las dos cosas, la literatura, hay ciertos géneros de la literatura, como la crónica que no viajan muy bien en formatos digitales, esto está más o menos demostrado leer un cuento en una página web no da la misma sensación que leerlo en papel, de modo que quienes hablaban que los libros iban a desaparecer y los libros iban a volverse un lujo , creo que están equivocados aunque evidentemente hay una crisis de ingresos ya que el mercado no se está expandiendo brutalmente, pero por lo menos sea mantenido, otro mercado que esta golpeado es el mercado de la publicidad, ya que los compradores de publicidad están buscando otros sitios y otras maneras de promover, entonces ahí lo que hay que hacer por ejemplo es lo que estamos haciendo nosotros que es meternos muy fuerte en redes sociales, tener esa marca que menciona y buscar la manera de aprovecharla.

…pues si… es más fácil ganar dinero vendiendo carros, si esa es la idea toca cerrar la revista y salir a vender carros, ropa, es decir esos mercados no están en crisis, o por lo menos tienen unas crisis diferentes, pero bueno, es que uno tiene los vicios que tiene y tiene que atenderlos, si la literatura y la buena escritura es uno de ellos, pues ahí que mirar cómo se hacen para que subsistan.

 

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El anterior aparte es un fragmento de la entrevista completa. Hace parte del trabajo de investigación: “Piensa mal y acertaras. “20 Años de ilustración en la revista el malpensante. 1996 -2016”  Maestría de estética e historia del arte – Universidad Jorge Tadeo Lozano.

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