Música tradicional nariñense: Herramienta para construir identidad regional

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La propuesta pedagógica la llevo a cabo en El Centro Educativo El Aposento del Municipio de La Cruz (Nariño) de carácter oficial, ubicado en el sector rural a 20 kilómetros del casco urbano, en las laderas del Volcán Doña Juana a 2.850 m.s.n.m donde predomina un clima paramuno que contrasta con la pujanza, amabilidad y calidez de humildes y nobles campesinos. Rodeado de hermosos paisajes se encuentra el corazón de la vereda: EL Centro Educativo El Aposento, donde se consolidó una propuesta de difusión cultural a través de la música andina.

En esta institución se trabaja con el modelo Escuela Nueva atendiendo a cincuenta y cinco niños quienes diariamente caminan trayectos muy largos para llegar a su escuela. Este año se amplió al grado sexto tratando de ofrecer un futuro mejor para los pequeños a través de la educación. La propuesta aquí descrita articula elementos pedagógicos, culturales, comunitarios y sociales.
Cuando comencé a desarrollar la propuesta musical observé diferentes problemas en los niños relacionados con el total desconocimiento sobre costumbres e idiosincrasia asociadas a su región y al departamento de Nariño absorbida y desplazada por ritmos modernos que prevalecen en la mente de los niños alejándolos de la posibilidad de sentirse orgullosos de ser nariñenses.
Era triste sentir que una región tan rica en costumbres y tradición estaba siendo desconocida, más aun cuando los pequeños no tenían acercamiento al abordaje de aspectos históricos, geográficos, sociales, culturales que los llevaran a enamorarse, apropiarse y a sentir pasión por la tierra que los vio nacer. Esta situación nos llevó a preguntarnos,
¿Cómo superar estas dificultades que influyen notoriamente en la formación cultural de los niños? ¿Qué estrategia aplicar que contribuya en la recuperación de la identidad?
¿cómo incide la aplicación de una propuesta musical en la recuperación de la cultura y los valores?
La propuesta hace referencia a la implementación de una estrategia pedagógica para el rescate cultural y la promoción de valores a través de la música andina y el canto en los niños y niñas de los grados tercero, cuarto, quinto y sexto. Organicé actividades como rifas y bazares para obtener recursos y poder adquirir los primeros instrumentos, comprando algunas zampoñas y quenas. Los niños se mostraron curiosos al mirar esos instrumentos desconocidos para ellos.
El desarrollo de las clases y aprovechando su curiosidad se da inicio con la aplicación de la propuesta; Con mi actitud positiva les explique el objetivo que deseaba alcanzar: niños y niñas disfrutaron de la clase donde primo la participación, el orden y la disciplina;
desde el aprendizaje musical fácil y sencillo hasta alcanzar el complejo en el que los niños fueron protagonistas de su propio aprendizaje en prácticas vocales e interpretativas.En la clase yo interpretaba y los niños me imitaban, escogiendo las tonalidades adecuadas, las clases incluyeron ejercicios corporales de relajación, respiración y expresión corporal. El proceso para los niños consistía primero en escuchar y observar, luego en pensar, es decir repetirlo con el pensamien- to, después en pronunciar el ritmo o la melodía con la voz y finalmente en ejecutar con los instrumentos. Tanto en la interpretación vocal como ins- trumental hubo niños con aprendizaje acelerado que colaboraban como tutores de sus propios compañeros,
lo que facilito el aprendizaje grupal.
Fue sorprendente observar que con pocas indicaciones los niños avanza- ban de manera muy significativa en la interpretación de los instrumentos de viento, percibiendo en ellos las ganas de seguir explorando y aprendiendo. Es de aclarar que no soy licenciado en
música, mis conocimientos son totalmente empíricos y mi aprendizaje inició hace pocos años motivado por los niños de mi escuela y mi ilusión de alcanzar grandes logros a traves de la música y de reconocimiento de la identidad cultural.
En las clases la interpretación musical fue el elemento motivador para adentrarnos en la mente de los niños  hacia el conocimiento de su cultura, teniendo en cuenta elementos y
contenidos históricos, geográficos, económicos, y socioculturales del departamento de Nariño. Por ejemplo cuando orientaba la interpretación instrumental y vocal de las canciones del folklor regional como La Guaneña, El Chambú, El Miranchurito, entre otras, aprovechaba las letras y mensajes de estas para narrar la historia del departamento de Nariño, ubicación de los grupos indígenas, su cultura, legado y formas de apropiación del territorio. Así los niños pudieron identificar, conocer y sentir orgullo de su región y su raza, de haber nacido en esta “HATUN LLAKTA” “tierra grande”, que vale la pena cuidar, regar, abonar y que las raices ancestrales siguen vivas en valores y
actitudes de vida y progreso.
La formación musical avanzó significativamente, la interpretación de instrumentos así como la afinación en sus voces mejoraba día a día. Surgió entonces la idea de grabar sus talen- tos en un cd de villancicos con ritmos andinos, cuando les expliqué lo veían como algo lejano pero paulatinamente esa idea se fue materializando.
Para su financiación organicé un acto cultural presentado en la vereda, con manifestaciones artísticas de la región e integrando a toda la comunidad.
Fue un evento en el cual además de música, danza y canto, los participantes compartieron momentos de goce y platos típicos como el cuy, las empanadas y la mazamorra. Los fondos obtenidos permitieron costear la grabación del cd de villancicos andinos inéditos; esta se realizó en un estudió musical del municipio de La Cruz, fueron horas de intenso trabajo donde la mayor dificultad era el desplazamiento que debían hacer los niños desde la vereda hasta el área urbana. En un principio hasta el productor musical se mostró un tanto desconfiado ya que era su primera experiencia con niños, pero al entrar en contacto con los pequeños su sorpresa fue notable. En las portadas
del cd se mostraron los hermosos paisajes de la vereda y el majestuoso Volcán Doña Juana, como guardián implacable de los sueños e ilusiones de sus hijos; éste se convierte en testigo y centinela del transcurrir de la vida de gentes buenas y trabajadoras de una región, agreste y viva; donde como mágico ministerio se divisa solo el verde de sus campos.

Así entonces de las entrañas de la vereda El Aposento, nace el grupo musical SEMILLAS, con el esfuerzo y compromiso decidido de niños y niñas, jóvenes, padres de familia ymaestros, que hicieron realidad este hermoso proyecto. El talento artístico musical de niños y jóvenes campesinos hace posible que nazcan hermosas canciones navideñas, interpretadas con melodiosas voces, acompañadas de instrumentos andinos que evocan las raíces de una raza enamorada de la vida, la fe, la esperanza y la libertad. Como parteLa propuesta hace referencia a la implementación de una estrategia pedagógica para elrescate cultural y la promoción de valores a través de la música andina y el canto en los niños y niñas de los grados tercero, cuarto, quinto y sexto.

Fundamental de la consolidación de la propuesta artística del grupo Semillas, está en la difusión de su trabajo en todos los rincones de nuestra geografía.

La venta y promoción del trabajo musical se realizó con los niños por las instituciones educativas y emisoras regionales, fue un trabajo intenso pero a la vez de enorme satisfacción al escuchar las palabras de reconocimiento, felicitación y también
de asombro de la población por la armonía y dulzura en la interpretación realizada por niños provenientes del campo. Todas las copias se vendieron lo que permitió dotar a la
escuela de más instrumentos musicales andinos tradicionales como el charango, flautas, teclado, panderetas, zampoñas, sikus, tarkas, maltas, quenas, toyos, guasa, cabasas, chabchas, vara lluvia y marimbas, además de otros instrumentos para fusionar y complementar el trabajo musical como bajos, guitarra, bombos y piano. Hoy en día es uno de los centros educativos mejor dotados en instrumentos musicales adquiridos
con el esfuerzo de una comunidad educativa. Los resultados positivos de la experiencia musical mencionada, fueron los siguientes:
Se fortaleció significativamente la identidad cultural de los niños y niñas así como el apego por las costumbres, tradiciones y conocimiento del departamento de Nariño.

En los meses de diciembre el Grupo semilllas es invitado a diferentes municipios
a animar las novenas con sus villancicos, los niños que los admiran son los más felices, y los integrantes de SEMILLAS sorprendidos con los flashes de las cámaras y los aplausos.
Se difundieron ritmos de nuestra región nariñense, El Son Sureño en combinación con otros ritmos andinos como la Saya, el Tinku, la Cumbia, El San Juanito y los Bambucos, complementados con una puesta en escena de danzas que acompañan estos ritmos. Además en las horas recreo los niños disfrutan al escuchar canciones andinas que se amplificaban y remplazaban otros ritmos ajenos a su cultura andina nariñense.
El desarrollo socio afectivo de los niños, la participación en el aula y la relación con los docentes se fortalecieron. Se reforzaron sus hábitos y sus actitudes comportamentales, ya que la práctica de la música desarrolla valores como la disciplina y la constancia. El grupo semillas no solo interpreta villancicos, hoy en día anima celebraciones religiosas con cantos en ritmos andinos, igualmente canciones y danzas del folklor nariñense, por lo que hemos sido invitados a las  fiestas patronales de los municipios de La Cruz, Albán y de San Bernardo.
Se experimentaron y manifestaron emociones que antes quedaban ocultas en las mentes y corazones de cada niño. Hoy en día los niños dominan el miedo escénico y son más activos en las clases y en las diferentes áreas del conocimiento. De igual se mejoró en el
trabajo cooperativo y la buena convivencia, además el canto produjo placer y satisfacción.
La utilización de la música como recurso pedagógico trascendió significativamente
en los niños, en su formación integral y desarrollo de la personalidad. De este modo se potencializaron destrezas y habilidades a través de la interpretación de instrumentos.
El impacto social y académico de la propuesta fue conocida por todas las escuelas del municipio de La Cruz.
La promoción del trabajo musical en municipios como San Pablo, Colón, Belén, San Bernardo y Pasto proyectó la cultura regional, siendo ejemplo de procesos innovadores desde el aula. Era muy gratificante escuchar en las diferentes emisoras el fruto del talento de los pequeños niños campesinos, plasmado en hermosos villancicos. Se fomentó la educación musical como fuente de enriquecimiento cultural que favoreció
el aprendizaje significativo y armonioso de los niños. Además esta experiencia la publicó el Diario del Sur que es de circulación departamental y con la colaboración del alcalde municipal se difundieron en Tele Pacífico y Señal Colombia las habilidades artísticas que se habían alcanzado.
Se promovió la música desde la escuela hacia la comunidad, se dice que una escuela que no canta es una escuela sin vida, hoy estoy mas convencido que los maestros debemos ofrecerles a los niños la posibilidad de enriquecer su formación desde la música. Los niños adoptaron en su maletín como un útil escolar la quena y la zampoña que siempre los acompaña continuando con su experiencia musical en casa. Todo proceso investigativo tiene sus frutos si se organiza a la comunidad educativa de forma dinámica y participativa.
Los padres de familia desarrollan el sentido de pertenencia, apego y cariño por su escuela, se contribuyó a unir los lazos de amistad, fraternidad y colaboración mutua.
Los ex alumnos de la escuela mostraron también interés por adentrarse en el mundo musical, por esa razón se colabora en su formación en las tardes permitiendo el aprovechamiento del tiempo y alejamiento a los vicios. Hoy en día algunos de ellos hacen parte del grupo musical.
Los ensayos para lograr una mayor perfección los llevo a cabo también en horas de la tarde, la escuela es un espacio musical para todos, mi acercamiento, confianza y compenetración con la comunidad también se ha visto mejorada.
La propuesta la evalúo día tras día para mirar los avances musicales e implementar planes de mejoramiento. La evaluación se hace de manera individual de a acuerdo con la habilidad que van desarrollando en afinación, ritmo, vocalización y disciplina entre otras y de manera grupal en sus participaciones en actos culturales para continuar apoyando los talentos de los estudiantes a través del reconocimiento de nuestra identidad cultural, la cual es definitiva en la defensa y apropiación del territorio donde vivimos.
La música como recurso pedagógico enriqueció la formación integral de los niños, tanto en aspectos académicos como en el fortalecimiento de ciudadanos y personas de bien. En
las izadas de bandera se presentan manifestaciones de nuestro folkor como poesias, coplas, bailes y música interpretadas por los estudiantes.
Los niños del Aposento son los más orgullosos de ser Nariñenses, gracias a la música como elemento motivador del rescate cultural.
Los esperamos en nuestra vereda para que admiren el talento de niños campesinos y puedan constatar como a través de la música cambio para bien la vida de su centro educativo y su comunidad.

 

Carlos Fernando Ordóñez Figueroa

Docente

Mejor propuesta premio compartir 2015 

Imagen de portada: ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA de Carlos Ribert Insuasty

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