Friedrich Nietzsche

Sólo las almas ambiciosas y tensas saben lo que es arte y lo que es alegría. Filosofía general.

El arte y nada más que el arte. ¡Él es el que hace posible la vida, gran seductor de la vida, el gran estimulante de la vida! El ocaso de los ídolos.

…la idea del arte en relación con la vida: el arte es entendido, tanto en sentido psicológico como en sentido fisiológico, corno el gran estimulante, como lo que nos impulsa eternamente a vivir, a vivir eternamente. Ecce homo.
…Y en este peligro inminente de la voluntad, el arte avanza entonces como un dios salvador que trae el bálsamo saludable: é1 sólo tiene el poder de transmutar ese hastío de lo que hay de horrible y absurdo en la existencia, en imágenes que ayudan a soportar la vida. El origen de la tragedia.
La nueva concepción del arte, entendido ahora como el gran estimulante de la vida y para la vida, y la concepción del pesimismo, de un pesimismo de la fuerza, de un pesimismo clásico; empleando aquí la palabra “clásico” para hacer no una delimitación histórica, sino una delimitación psicológica. Lo opuesto a pesimismo clásico es lo romántico, en que la debilidad, el cansancio, la decadencia de las razas se formula en ideas y valoraciones. Ecce homo.

Los artistas, muchas veces no saben qué hacer: son bastante vanidosos para saberlo. Ecce homo.
Esencia del arte: ejercer una función perjudicial sin producir perjuicio. La más agradable paradoja. Tratados filosóficos.
… Más tarde comprendí que la liberación más fundamental de un artista es la de haber visto el propio ideal… Ecce homo.

En todas las instituciones donde no penetra el aire de la plaza pública crece, como un hongo, una corrupción inocente (por ejemplo, en las corporaciones de sabios y en las academias). Humano, demasiado humano.

El silencio en que caemos ante lo bello es un profundo esperar, un querer oír las más finas y lejanas tonalidades; nos conducimos como una persona que fuera todo oídos y ojos; la belleza tiene algo que decirnos, por eso guardamos silencio y no pensamos en lo que en otra ocasión pensaríamos. Por consiguiente, nuestro silencio, nuestra expectación, nuestra paciencia, es una preparación y nada más. Esto es lo que sucede en toda “contemplación”. Ecce homo.

¿Quién estimaría el valor de una cerilla porque destruyese por casualidad una población entera? Tratados filosóficos

Debemos enseñar al hombre que su porvenir es su voluntad, que es tarea de una voluntad humana preparar las grandes tentativas y los ensayos generales de disciplina y de educación, para poner fin a esta espantosa dominación del absurdo y del azar que se ha llamado, hasta el presente, “historia”. Más allá del bien y del mal.

Un día el diablo me dijo: “También tiene Dios un infierno, y es: su amor a los hombres”. Así habló Zaratustra

¿Pensáis que un griego al que se le describiese nuestra cultura la habría de encontrar admirable y digna de envidia? ¿O quizá un salvaje? Cada Estado tiene su propio ideal; todo otro ideal es una especie contradictoria con aquél, y por lo mismo, “doloroso” y “despreciable”. Tratados filosóficos

Ten cuidado de que tu reposo y tu contemplación no se parezcan a los del perro ante una carnicería. El miedo no le permite avanzar, el deseo le impide retroceder, y abre unos ojazos como si fueran bocas. Humano, demasiado humano.

¡Imprimamos el sello de la eternidad en nuestra vida! Este pensamiento contiene más religión que todas las religiones que desprecian la vida como pasajera y hacen mirar hacia otra vida incierta. El eterno retorno.

Vivir significa: rechazar sin descanso algo que quiere vivir. Vivir significa: ser cruel e implacable contra todo lo que en nosotros se hace débil y viejo, y no solamente en nosotros. Vivir ¿significará, pues, carecer de piedad para los agonizantes, los miserables, los viejos? ¿Ser constantemente asesino? Y, sin embargo, el viejo Moisés dijo: “No matarás.” El eterno retorno

“Verdadero”: en general, no quiere decir más que: apropiado para la humanidad. Tratados filosóficos.

Los hombres jóvenes aman lo interesante y lo singular, sin preocuparse de si es verdadero o falso. Los espíritus más maduros aman la verdad, lo que en ella hay de interesante y singular. Los cerebros muy maduros aman, por último, la verdad aun en aquellas cosas en que aparece desnuda y simple y produce enojo al hombre vulgar, porque han observado que la verdad suele contar lo más espiritual con aires de sencillez. Humano, demasiado humano.

En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre. Más allá del bien y del mal.

Algunos hombres nacen póstumos. Ecce homo

No comprendo cómo se pueden llamar felices a los pobres de espíritu, pero alguna vez los envidio. Aurora.

El que aspira a la gloria debe despedirse a tiempo del honor y ejercer el difícil arte de desaparecer a tiempo. Así habló Zaratustra.

¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños! Aurora.

Estaba solo, y no hacía otra cosa que encontrarse a sí mismo. Entonces gozó de su soledad, saboreó su soledad y pensó muy buenas cosas durante horas enteras. Así habló Zaratustra.

Es muy difícil vivir entre los hombres, porque es muy difícil guardar silencio. Así habló Zaratustra

No conozco ninguna lectura que lacere el corazón como la de Shakespeare: ¡cuánto debió sufrir aquel hombre para sentir de tal modo la necesidad de ser payaso!… Mas para sentir así es necesario ser profundo, ser un abismo, ser filósofo… Ecce homo.

Los sentidos son los que hacen a las cosas dignas de fe, les dan buena conciencia y apariencia de verdad. Más allá del bien y del mal

Sería un profundo error considerar nuestro “romanticismo” como prueba de que hemos embellecido nuestra alma. La voluntad de dominio.

El hombre es el único animal que sufre tan intensamente, que ha tenido que inventar la risa. La voluntad del dominio.

No se mata con la cólera, sino con la risa. Así habló Zaratustra

Las opiniones nunca han derribado nada; pero en todas las demoliciones han surgido libremente opiniones que hasta entonces habían estado oprimidas. Tratados filosóficos.

El verdadero epitafio para un muerto es un tardío suspiro de pesar. Humano, demasiado humano.

Todo poder que prohibe algo, despierta el temor en aquel a quien se le prohibe algo, engendra la “mala conciencia” (es decir, despierta el apetito de algo, con la conciencia de los peligros de su satisfacción, con la exigencia del secreto, del camino torcido, de la prudencia). Toda prohibición estropea el carácter en aquellos que no se someten a ella voluntariamente, sino a la fuerza. El ocaso de los ídolos.

El dolor se informa siempre de las causas, mientras que el placer se basta a si mismo y no mira atrás. El eterno retorno.

¿Por qué se siente el dolor y el malestar del que escupe sangre cuando a veces, en realidad, se le quiere mal? La verdad es que en la piedad -quiero decir, en lo que se acostumbra llamar piedad de una manera errónea- no pensamos ya en nosotros conscientemente, pero pensamos aún, con mucha “intensidad” de una manera “inconsciente”, como cuando nuestro pie resbala hacemos, inconscientemente también, los movimientos contrarios para restablecer el equilibrio, en lo que empleamos visiblemente toda nuestra razón. El accidente sufrido por otra persona nos ofende, nos hace sentir nuestra impotencia. Aurora

El hombre es ante todo un animal que juzga. Filosofía general.

Existe el tormento de la contradicción interior. Tratados filosóficos.

Hay ideas que tienen la misión del vino; nos elevan, nos complacen, nos dan ánimos; pero muy frecuentes engendran la embriaguez, y gozadas a menudo, una necesidad sin cuya satisfacción la vida se hace solitaria e insoportable. Tratados filosóficos.

Bajo cada pensamiento se oculta una pasión. Filosofía general

¿Qué es la originalidad? “Ver” algo que no tiene aún nombre, que no puede aún ser nombrado aún cuando se encuentre delante de nuestros ojos. Conforme están hechas las gentes el nombre de las cosas es lo único que las hace visibles. Los hombres originales han sido también los que han establecido los nombres. El eterno retorno.

Es preciso aprender a amar, aprender a ser bueno, y esto desde la juventud; si la educación y la suerte no nos dan la ocasión de ejercer estos sentimientos, nuestra alma se secará y se hará más impropia para la inteligencia de todas esas tiernas invenciones de los hombres amantes. Del mismo modo, el odio debe ser aprendido y alimentado,
si queremos ser buenos odiadores; de lo contrario, el germen morirá en seguida. Humano, demasiado humano

¿No será la obediencia algo así como el hipnotismo? Filosofía general.

Cuando nos abandonamos a la música no hay ninguna palabra en nuestra cabeza, lo cual es un gran alivio. Tratados filosóficos

“El Público” no es más que una palabra, y de ningún modo un valor siempre igual y constante en sí. ¿Por qué había de verse obligado el artista a someterse a un poder que no trae su fuerza más que del número? El origen de la tragedia

Crear: éste es el gran alivio al dolor y lo que hace fácil la vida. Mas, para que exista un creador, hacen falta muchas crisis de dolor y muchas transformaciones. Así habló Zaratustra

Los sabios están en lo cierto cuando juzgan que los hombres de todas las épocas han creído “saber” lo que es bueno y malo. Pero es un prejuicio de los sabios creer que “ahora” estamos “mejor” informados sobre este punto que en cualquier otro tiempo. Aurora

El silencio en que caemos ante lo bello es un profundo esperar, un querer oír las más finas y lejanas tonalidades; nos conducimos como una persona que fuera todo oídos y ojos; la belleza tiene algo que decirnos, por eso guardamos silencio y no pensamos en lo que en otra ocasión pensaríamos. Por consiguiente, nuestro silencio, nuestraexpectación, nuestra paciencia, es una preparación y nada más. Esto es lo que sucede en toda “contemplación”. Ecce homo.

El lujo, uno de los primeros instintos de la decadencia. Filosofía general.

Los autores más ingeniosos producen una sonrisa apenas perceptible. Humano, demasiado humano

No es raro encontrar copias de hombres importantes y la mayor parte de las gentes, como sucede con los cuadros, tiene más interés en las copias que en los originales. Humano, demasiado humano.

¡No debes dejar que te den un derecho que tú eres capaz de conquistar! Así habló Zaratustra.

La igualdad es una gran quimera. Tratados filosóficos.

Ellos miran hacia arriba; yo miro hacia afuera. Filosofía general

Nadie miente más que el hombre indignado. Más allá del bien y del mal

El historiador no tiene que ocuparse de los acontecimientos tales como han ocurrido en la realidad, sino simplemente tales como él los supone ocurridos. Todos los historiadores cuentan cosas que jamás han sucedido, a no ser en su imaginación. Aurora.

¡Lo terrible no es la altura sino la pendiente! Así habló Zaratustra.

El proceder de los genios unos con otros es una de las páginas más negras de la historia. Tratados filosóficos.

Al filósofo no le queda más que lo imaginario: “su mundo”. La voluntad de dominio

Todo espíritu acaba por ser corporalmente visible. Aurora.

Nadie merece ni su dicha ni su desdicha. Aurora

Vivir es inventar. Aurora

Toda evolución es un nacimiento. Tratados filosóficos.

…como decía aquel poeta que escribió en su puerta: “El que entre aquí me hará un honor; el que no entre me proporcionará un placer.” El eterno retorno.

 

 

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