14 / Salón Nacional de Arte Joven •

Salón Nacional de Arte Joven Bogotá

Después de catorce años, y en medio de una pandemia, la Galería Santa Fe volvió a hacer posible uno de los proyectos expositivos más importantes del país: el Salón Nacional de Arte Joven. El 13 de marzo de 2021, la Galería Santa Fe abrió sus puertas al público con las muestras de ocho artistas jóvenes, cuyas propuestas giraron en torno a nuevas perspectivas y posturas que buscan generar vínculos con la historia y el lugar en donde se encuentran. De una u otra forma, Julia Bejarano, Germán Benincore, Jonathan Chaparro, Esteban Ferro, Ana María Roa, Carlos Saavedra, Juanita Espinosa y Pedro Jiménez reflejaron en sus proyectos cuestiones propias del momento —cuasi pospandémico— en el que vivimos, para presentarnos sus aproximaciones a una cuestión que en este momento nos resulta vital: la forma de habitar con otros, o de volver a habitar con otros; y lo hicieron, sorprendentemente, de manera individual. No hubo un eje curatorial previo que regulara la exposición de los trabajos que se presentaron a esta convocatoria, o podría decirse que el eje lo establecieron los mismos proyectos: una lectura urgente sobre el encuentro y el reencuentro, sobre la noción de comunidad y, sobre todo, una nueva lectura sobre el otro. En esta exposición, los artistas habitan teniendo en cuenta ejes claves para su proyecto, y su forma de habitar es individual, pero con miras a convertirse en colectiva:

Julia Bejarano habita el aliento, y en él, habita a otros, al tiempo que nos invita a habitar, por medio de una exploración, mediante diferentes formas de comunicación: sonidos de la naturaleza, versos poéticos o coros de personas. Germán Benincore, en un ejercicio de reconocimiento de sí mismo, habita entre las cosas que nos rodean, teniendo en cuenta su relación intrínseca. Jonathan Chaparro habita en el recuerdo y genera una relación íntima mediante el recorrido por el espacio y el tiempo. Esteban Ferro habita la memoria a partir de la reconstrucción de la historia, y con ella habita lo colectivo a través de la voz y la activación del archivo. Pedro Jiménez habita teniendo en cuenta el territorio, para desentrañar relatos sobre un paisaje y una geografía que compartimos y que, a la vez, desconocemos. Ana María Roa habita el tejido como una herramienta de reflexión de las relaciones que se dan entre el ser humano, el entorno y la naturaleza. Carlos Saavedra habita con los otros mediante un ejercicio de construcción de la memoria colectiva, y así, acudiendo a lo ritual y personal, abre la posibilidad de que la catarsis y la reconciliación ocurran. Juanita Espinosa, habita con el ruido para resignificarlo y materializarlo, condiciones para crear nuevas aproximaciones al origen. Las ocho obras exploraron el espacio, buscaron encarar el presente y proponer formas de interpretar el lugar habitado, de habitar el lugar y, sobre todo, de habitar con otros. Sin buscarlo, las y los artistas posibilitaron el reencuentro y, una vez logrado, la recomposición de comunidades y diálogos que se vieron truncados durante la pandemia, y que resultan fundamentales para el campo artístico de la ciudad.


Los participantes se preguntaron, además, por la memoria, por el lenguaje, por la colectividad, en un tiempo en que lo relativo a ella aún parece peligroso. También buscaron cuestionar el concepto de origen, y al tiempo que lo redefinían, se conectaron con distintos fenómenos para proporcionar una forma de entenderlos desde la intimidad. Asimismo, tradujeron lo orgánico, vivo y sonoro al espacio expositivo. Con esta muestra expositiva, el Instituto Distrital de las Artes-Idartes reafirma algo que siempre ha hecho parte de su misión, y que en la actualidad cobra más relevancia: que el arte es el eje que nos permite sacudirnos el miedo, es el medio ideal que nos lleva al encuentro y nos posibilita construir comunidad. El arte siempre nos ha permitido reencontrarnos con los otros, con los nuestros, y nos interpela para que, a través de las voces de los otros, aprendamos del pasado y escuchemos activamente el presente. El catálogo que tiene en sus manos reúne los proyectos nominados a la decimocuarta versión del Salón Nacional de Arte Joven, que tuvo lugar en la Galería Santa Fe, en Bogotá, entre el 13 de marzo y el 2 de mayo de 2021. • Catalina Valencia Tobón • Directora Idartes

Habitar con otros

El Salón Nacional de Arte Joven (SNAJ) nació en 1991 como la primera convocatoria pública distrital dirigida a jóvenes artistas, y su primera edición se realizó en la Galería Santa Fe, ubicada en ese momento en el segundo piso del Planetario de Bogotá. En el 2019 la Galería Santa Fe abrió sus puertas en su nueva sede, en el primer piso del mercado La Concordia, y así surgió la posibilidad de llevar el Salón de vuelta al panorama artístico colombiano mediante una convocatoria lanzada en el Portafolio Distrital de Estímulos de 2020. Nuevamente apareció la irresoluble, permanente e inquietante pregunta sobre qué es el arte joven, y con ella, otros interrogantes: ¿qué es lo emergente?, ¿qué es lo joven? o ¿qué es la juventud? La cuestión se ha resuelto aplicando la fórmula aparentemente objetiva de que el arte joven es el que producen los artistas menores de 35 años.

Si bien esta decisión simplifica la ardua tarea de crear límites, no resuelve la complejidad de estas preguntas. Parecen inquietudes sin respuesta, pese a que hay una conciencia explícita de que allí subyace una búsqueda, actual y urgente, de una respuesta que espera definir el arte mismo. En medio de estas inquietudes se propone otra reflexión que permite leer lo joven, no mediante un criterio ligado a la edad de las personas, sino visualizándolo como un punto de partida, un momento de desarrollo de la práctica, un estado inicial que posibilita hablar de procesos de maduración de una propuesta, más que de la edad de los artistas. Para esta edición, la decimocuarta, una terna de jurados conformada por Juan Alonso, María Sol Barón y Yhonathan Virgüez seleccionaron los proyectos de ocho artistas colombianos que tienen algo en común.

Quizá por la apremiante necesidad pandémica de la relación con otros, o por el efecto mismo del espacio de la Galería Santa Fe en La Concordia, todos encarnan, de manera diversa, la noción de habitar. Con esta selección de ocho proyectos, el espacio expositivo se convierte en una maqueta que intenta esbozar, sobre los ámbitos personal, histórico y orgánico, cuestiones que confluyen para dar cuenta de un momento que reformula la corporeidad y que, al mismo tiempo, define un ambiente que ha comenzado a ser reconocido como una nueva realidad. Cada uno, en su trabajo, se pregunta sobre el concepto de habitar con otros. Las ocho obras exploran el espacio de la Galería Santa Fe y proponen formas de interpretar el lugar habitado, de habitar el lugar y, sobre todo, de habitar con otros.
• Equipo de Creación y Circulación de la Galería Santa Fe.

Inhabiting with Others

The Salón Nacional de Arte Joven (SNAJ) was created in 1991 as the first district public call for young artists, and its first edition was held at the Galería Santa Fe, located on the second floor of the Bogotá Planetarium at that time. In 2019 the Galería Santa Fe opened its doors at its new headquarters on the ground f loor of La Concordia marketplace, realizing the possibility of returning the Salón back to the Colombian art scene. This was achieved through a public call issued as part of the 2020 District Incentive Portfolio. Once again, the unresolvable, permanent and unsettling conundrum about what young art is became relevant, and along with it, other questions: What is emerging? What is young? Or, what is youth? The issue was answered by applying the apparently objective formula that young art is that is produced by artists under the age of thirty-five. While this decision simplifies the difficult task of setting boundaries, it does not solve the complexity of these questions. They stand out as unanswered concerns despite the fact that there is an explicit awareness that such a response entails an ongoing and urgent search for an answer that hopes to define art itself. In the midst of these queries, another reflexion is proposed, is related to the definition of the young, not through a criterion subject to age of someone, but by conceiving it as a starting point, a moment of development, an initial state that allows the possibility of talking about and artist’s maturation process.

For this fourteenth edition of the Salón, a jury comprised by Juan Alonso, María Sol Barón and Yhonathan Virguez selected the projects of eight Colombian artists that have a common thread. Perhaps, due the pressing need for relationships with others during the pandemic, or because of the very effect of the Galería Santa Fe space in La Concordia, all of them embody the notion of inhabiting. By means of these eight projects, the exhibition space becomes a model that tries to outline -through personal, historical and organic aspects- issues coming that come together and give account of a moment that rethinks corporeity and at the same time, defines an environment which has begun to be recognized as a new reality. Each one, in their work, addresses the concept of inhabiting with others. The eight works explore the space of the Galería Santa Fe and offer ways of interpreting the inhabited place as well inhabiting the place and above all, inhabiting with others.
• Creation and Circulation Team of the Santa Fe Gallery.

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